Archivo de la etiqueta: Relatos

Operación

Empuñaba un cuchillo de carne. La cara de aquel pequeño sádico ocupaba todo mi campo de visión. —Estás malito —dijo afectadamente—. Voy a operarte. Cumplió su amenaza y la espuma de mi relleno se esparció en todas direcciones. Anuncios

Antonio, el comandante y la plantación de judías

La Navidad siempre me puso triste. Triste y malhumorado. Malhumorado y agobiado. Simplemente no tenía sentido; gente a la que no me apetecía ver, regalos que no me apetecía hacer y mucha música de campanitas y cascabeles que, por supuesto, no me apetecía escuchar. La Navidad, trescientos sesenta y cinco días más tarde, vuelve a […]

Final feliz

Pasó Todos los Santos y, como cada año, pasamos, así, sin mayor período de aclimatación que lo que tardaron los escaparates en cambiar las calaveras por los calcetines rojos, de reírnos de nuestras peores pesadillas a vivirlas en nuestras propias carnes con la vista puesta en la Navidad. Navidad. Otra vez. No me había deshecho aún […]

Por entregas

Como ya sabéis algunos, hace tiempo me puse más o menos en serio con la novela que había empezado ya tiempo atrás. Y conseguí terminarla. Y revisarla. Y ahora, por fin, corregir todo lo corregible, que es mucho, y ampliar todo lo ampliable, que es aún más porque una servidora tiene una acusada tendencia a […]

Corazón de melón

Estoy bañándome con Juanjo en lo que parece una bañera grande, o una piscina pequeña, no sabría decirlo,  sólo que Juanjo tiene la cara y el cuerpo de mi primo David. Laura, a la que no he visto en años, aparece por la puerta de la habitación y, entre la penumbra, se pone a buscar […]

Las mil primeras veces

Acariciando las manos de Ana, que me abraza, dormida, por la espalda, saboreo ese placer indescriptible que sigue al sexo entregado del último de mis trofeos, recordando todo el proceso, desde el primer contacto. Ese proceso que, hoy, por fin, me ha hecho libre. Me pongo mi disfraz de cazadora de cazadoras, de loba con […]

Paquito el chocolatero

Las once y Marta ya se ha ido a casa. No he podido ni tomarme una caña en La Tasca. Suerte que mi madre me ha dejado el coche después del golpe del otro día; ¡Cuánta razón tenía Stevie Wonder! Voy hacia su casa y se apunta Paquito, que tiene turno de mañana y se […]