Archivo de la etiqueta: por entregas

La chica del lunar – capítulo 7

Ya se me han hinchado las narices. Sin decir palabra señalo a la secretaria. No digo nada, simplemente me limito a dirigir mi dedo índice y el resto del brazo derecho hacia su cara. Cuando mi respuesta silenciosa consigue que dejen de chillar como verduleras llega mi momento. Miro fijamente a la otra loca, la […]

La chica del lunar – capítulo 5

Mi primer impulso es arrancarle uno por uno todos los mechones de pelo que su resistencia me permita, sin embargo, del mismo modo que el abogado gilipollas ha mutado en un ser encantador, una servidora parece haber recibido un chute de paciencia infinita y mi reacción acaba no siendo otra que tratar de poner paz […]

Proyectos frescos

Antes de nada os quería dar las gracias por vuestra participación en La chica del lunar, que es uno de los proyectos que me ocupa y que sin vosotros no sería posible. Lo planteé como un ejercicio para mí, para obligarme a escribir, ¡y vaya si está funcionando! El hecho de no saber ni yo […]

La chica del lunar – capítulo 4

Va a tener razón mi madre cuando dice que, a pesar de mi mal genio, de buena parezco tonta. Personalmente prefiero la opinión de mi abuela, que dice que soy más buena que el pan y que ese geniecillo mío no engaña a nadie. Como veis, el mensaje es exactamente el mismo pero, en vez […]

La chica del lunar – capítulo 3

Mi jefa se percata de repente de la bolsita que pende de mi mano y, como si despertara de un trance, vuelve en sí misma y reorienta su atención a las cosas realmente importantes de la vida. — ¿Ésta es la crema que me ha comprado tu tía? Todo en este mundo es una cuestión […]

La chica del lunar – capítulo 2

Mi instinto justiciero me obliga a cargar la cafetera, “clac-clac”, dos veces, con café puro arábica. Es lo que pone en el envase pero yo no sé ni qué pinta tiene eso porque, desde que llegué aquí, esa lata se ha rellenado siempre con café barato. Y a juzgar por la edad aparente de ésta, […]

La chica del lunar – capítulo 1

Aquí está de nuevo, como cada mañana a eso de las siete y media, si no se ha dormido, mirándome, legañosa, la chica del lunar. No es alta ni baja, gorda ni flaca, rubia ni morena, guapa ni fea. Lo único que la hace distinta de cualquier otra chica vulgar sin nada especial es un […]