Encantadas, David Aceituno y Esther Gili

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Ayer por la tarde se presentó Encantadas en La Central del Raval. Hacía días que me había guardado la fecha, puesto que sólo la portada del libro ya me había robado el corazón y, sabiendo como las gasta Lumen con los álbumes ilustrados, la cosa pintaba bastante bien. No me equivocaba. Sigue leyendo

Más libros de ciencia

Sigo con el tema científico. Si el otro día os contaba cuatro cosas sobre la 20ª Setmana de la Ciència y sobre la XI Mostra del Llibre de Ciència que se celebra en la librería Laie de CosmoCaixa hasta el domingo que viene (22 de noviembre), hoy os recomendaré unos cuantos libros que, después de pasarme por allí a echar un vistazo, me han parecido interesantes para varios tipos de público, tanto por la edad de los lectores a los que están dirigidos como por temática y/o dificultad. Conste que no se trata de reseñas, ya que no los he leído, sino de las impresiones que me han transmitido tras ojearlos brevemente (y las recomendaciones de alguien que los conoce bien). Sigue leyendo

Novela juvenil y misterio

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Hoy no voy a reseñar ningún libro; lo que os voy a contar mezcla mis recuerdos personales sobre la lectura de libros de aventuras con un interesante artículo de Carlos García Miranda que publicó El Huffington Post el pasado martes. Lo podéis leer aquí.

Los protagonistas eran siempre una pandilla de niños, casi siempre sin adultos que entorpecieran sus pesquisas -con el permiso de Los Hollister-, fórmula que se ha repetido hasta el infinito en el género de aventuras, tanto en los libros como en el cine (Los Goonies, E.T., Las crónicas de Narnia…); ¿qué niño quiere cerca a un adulto que le arruine la diversión? ¿o que le salve la vida, en su defecto? Está claro: Sigue leyendo

El árbol de las brujas, Ray Bradbury

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Os voy a hablar hoy de El árbol de las brujas, de Ray Bradbury, un libro que llegó a mí solito, podríamos decir. Cuando digo solito no lo hago en sentido literal, claro (a ver quién es el guapo que se anima a leer un libro que viene a buscarte por su propio pie, si es que eso es algo que se pueda decir de un libro); me llegó de la mano de Tomás, uno de mis compañeros del programa Cuarto Cuarta (Ràdio Ciutat Vella), con el que he contraído una deuda cada vez más difícil de saldar, teniendo en cuenta el retraso que llevo al hacerlo. Os explico: en mi sección del programa suelo recomendar libros de todo tipo (casi todos presentes en este blog) y Tomás reparte su tiempo entre cómics y videojuegos. Un día nos comprometimos a hacerlo al revés, es decir, llevarle yo un cómic y traerme él un libro «normal». Él cumplió su parte; yo no. Sigue leyendo

El cumhacht de Ethan, Júlia Díez

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Hoy me voy a salir de la línea y os voy a reseñar un título de literatura infantil: El cumhacht de Ethan. A los asiduos de este blog os sonará porque su autora, Júlia Díez, fue la primera persona entrevistada en él desde que se inaugurara oficialmente esta nueva sección. Hoy os contaré más cositas sobre el libro.

El cumhacht de Ethan llegó a mí antes de ser publicado, durante el proceso de edición, cuando Júlia me lo envió y me pidió mi opinión. Francamente, no sabía muy bien qué esperar del primer libro escrito por una persona a la que conocía en un ámbito totalmente distinto al editorial, así que me aventuré en sus páginas dispuesta a descubrir lo que fuera que su autora hubiera decidido volcar en ellas y me encantó descubrir con mis propios ojos una faceta de Júlia, hasta entonces desconocida para mí, que hasta fue capaz de emocionarme en algún momento (sí, lloré, ¿vale?).

Ethan es un niño de diez años que vive en un mundo en el que todos tienen algún poder, todos menos él. Siempre ha sido un bicho raro en su aldea y, pese a ello, sus padres deciden que ya es hora que se enfrente al mundo y empiece a ir a la escuela. Hasta entonces, Ethan ha vivido protegido por sus padres y educado por su madre en casa. Ethan, por su parte, preferiría irse con su burro Antoine, lejos, muy lejos de su aldea, donde nadie supiese que no posee ningún poder con el que poderse ganar la vida el día de mañana. Sin embargo hará caso a sus padres y descubrirá que no tener Cumhacht no es tan malo como parece, vivirá grandes aventuras, hará grandes amigos y también algún que otro enemigo. Una aventura emocionante donde la superación personal y la amistad verdadera son las protagonistas.

En esta historia, recomendada para niños y niñas a partir de ocho años, Ethan se enfrenta a la diferencia, a la que, antes o después, todos acabamos haciendo frente. El hacerlo, afrontando sus miedos, le permite superarse, aprender y crecer, además de aceptarse a sí mismo tal y como es y acercarse a los demás, algo que, después de todo, resulta no ser tan terrible como él esperaba. Lamentablemente, como en la vida misma, hay momentos muy duros en los que parece que todo se viene abajo y por los que a veces no hay más remedio que pasar. Sin embargo, incluso de esos momentos, superado el dolor que causan, se puede extraer algo positivo, y Ethan también lo hará. Recomiendo esta lectura a pequeños aventureros, que aprenderán junto con su protagonista mientras disfrutan, como él mismo hace siempre que puede, del placer de la lectura.

Júlia Díez: la entrevista

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Tal y como os anunciaba la semana pasada, aquí llega la primera entrega de esta nueva sección: la primera entrevista ya está aquí y está dedicada a una autora novel que, como ella misma os contará, presentará su primer libro en breve. Júlia Díez es una de esas personas que se han pasado la vida escribiendo y que, por una u otra razón, no han dado el paso a la publicación hasta tener una vida ya encarrilada fuera del mundo editorial, uno de esos muchos escritores que, como la mayoría de ellos, no vive de lo que escribe. Vamos a ver qué nos cuenta.

¿Desde cuándo escribes?

Escribir, escribir, he escrito toda mi vida. Cuando era pequeña inventaba cuentos que luego regalaba a mis amigas. Tenía libretas y libretas llenas de historias y escribía siempre con pluma (dime frikie)… Luego, más adolescente, me inventaba, junto con otra amiga, historias románticas. Tomábamos como protagonistas a las chicas del grupo y las emparejábamos con sus enamorados, era muy divertido por que a veces las hacíamos sufrir, pero para ese tipo de literatura yo no era muy buena. Montse, mi amiga, era una crack. A mí, lo que me gustaba era la literatura fantástica, ¡ése era mi campo!.

¿Escribes solo para público infantil?

No, pero sí es dónde mejor me siento.

¿Por qué?

Me encanta ese mundo porque en él todo vale y todo es posible de una manera limpia. De todas formas, hay que tener muy en cuenta que los niños están en proceso de formación y hay que tener mucho tacto con eso. Quizás la parte más difícil es adecuar lo que escribes a una edad concreta porque puede que te pases de inocente o que te quedes aburrido y repetitivo. Los niños son un público tan fiel como crítico y quizás es por eso por lo que me gustan. Si es que no, es que no; no te engañan nunca. Ahora estoy inmersa en los arreglos finales de otro libro, éste juvenil, una historia épica fantástica que creo que gustará, y he empezado a esbozar otro para adultos. También soy bloggera desde hace años, aunque en él escribo cosas personales, historias de mis hijos, sentimientos, etc.; no es un blog puramente literario.

¿En qué te inspiras?

En mil cosas… en mis hijos, en un paisaje, en una conversación de dos amigas en el metro… A veces miro a una persona, le hago una radiografía y me invento su historia… Siempre llevo conmigo un pequeño libro de páginas blancas porque en cualquier momento se me ocurre algo y necesito apuntarlo inmediatamente. A veces he maldecido no tener mi ordenador a mano porque he vivido alguna situación que me ha hecho pensar y concluir algún capítulo, o dar un giro inesperado a una historia. Por desgracia, como no vivo de esto, no puedo dedicarle todo el tiempo del día, y hay veces que me encerraría con las teclas y no saldría ni para comer.

¿Con qué dificultades te has encontrado para escribir?

Bueno, digamos que la mayor dificultad me la he marcado yo misma. La autoestima. Nunca pensé que fuera realmente buena, de hecho, todavía no lo creo, seguramente no lo soy, pero sí creo, ahora, desde la madurez, que mis historias interesan a un cierto público, y eso me hace creer en mí y tener ganas de mostrar lo que escribo. Luego está el haberme dedicado a la publicidad y no a la filología… evidentemente el campo que escogí me absorbió durante mucho tiempo el tiempo, valga la redundancia, de mi vida. Pero principalmente, repito, mi miedo a no gustar siempre me ha hecho esconder mis criaturas. Pero eso, como ves, ya se ha acabado…

¿Tienes algo publicado?

No, de momento no tengo nada publicado. Sí he ganado algún certamen pero no he publicado nunca hasta ahora. El cumhacht de Ethan será mi primer libro, que saldrá con La Topera, y también hay un cuento para niños esperando a ser publicado con la misma editorial. Tengo más proyectos, como te he contado antes, y espero moverlos en breve.

¿Te resultó difícil encontrar un editor?

Bueno, la verdad es que sí; no voy a mentir. Me presenté a un concurso literario, Operación Tagus, dónde quedé quinta. Claro, que competía con géneros literarios como el histórico, romántico, thrillers… teniendo en cuenta que mi público no podía votar porque era a través de “me gustas” de Facebook y que éramos más de 500 autores en un principio, pues, no está nada mal, ¿no?. A raíz de eso empecé a moverlo y La Topera, una editorial de nueva creación, se puso en contacto conmigo una vez leídos dos capítulos de El cumhacht de Ethan. Ellos han confiado en mi libro y, aunque ya tienen experiencia en todo este mundillo, todos estamos emocionados con su nacimiento. No solo es mi primera criatura; para ellos, como “solistas”, también lo es.

De todas formas debo decir que las puertas de las editoriales están cerradas a cal y canto. No aceptan originales que no hayan pedido y la búsqueda de un agente es ardua e insistente porque la mayoría tampoco acepta nuevos autores. Este mundo está saturado y es realmente difícil salir con un sello editorial respaldando la publicación. Lo normal es enviar unos capítulos, que te respondan con un mail estándar que, en la mayoría de veces, ni siquiera es una persona, sino un robot programado para reconocer tu nombre y el título de la obra y situarlo estratégicamente entre los párrafos del e-mail.

¿Consideraste la autopublicación?

No; creo que la autopublicación, para mí, es la última opción.

¿Por qué?

Confío en el editor y en su juicio y, si nadie considerara suficientemente buena mi obra como para ser publicada, creo que la compartiría con el mundo para quien la quisiera leer, en un blog o en una web, pero no me gastaría dinero en autopublicarme. Está claro que somos muchos los que nos intentamos abrir camino, pero repito, confío en los profesionales y en su talento para escoger nuevos autores.

Presentas ya mismo El Cumhacht de Ethan.

Sí, la intención es hacerlo a finales de noviembre, principios de diciembre. Se presentará en varias librerías, pero la primera, sí puedo adelantar que será Bolibloc, en la calle San Quintín de Barcelona. No tengo fecha pero, en cuanto la sepa, ¡te la digo!.

¿Qué es un cumhacht?

Cumhacht es una palabra gaélica que significa poder. Un cumhacht, por lo tanto, es un poder. Ethan vive en un mundo en el que todos tienen algún poder; todos menos él. La gente trabaja según el poder que posee. No, no os imaginéis un poder en plan Superman, no; es muy diferente. El padre de Ethan, por ejemplo, tiene una fuerza excepcional y puede arrancar árboles con una sola mano… es leñador. Su madre, sin embargo, tiene el don de dominar la medicina y fabrica pociones y jarabes para los enfermos.

Ethan es un niño marginado por el hecho de no tener cumhacht y, por ese mismo motivo, ha sido criado en casa, por su madre, hasta los diez años. A esa edad, sus padres consideran que ya es suficientemente fuerte como para ir a la escuela y aguantar algún tipo de burla o de comentario. Saben que necesita formarse porque él precisamente tiene mucho más difícil el camino que los demás. No tiene poder… no tendrá trabajo. Él, sin embargo, quiere irse de casa con su burro Antoine, un animal que jugará un papel muy importante en su vida. Ethan quiere encontrar su cumhacht o, en su defecto, no avergonzar a sus padres por la falta de éste. Es un niño sin amigos pero, poco a poco, irá haciendo fuertes los lazos fraternales que le unen a su hermana Elisa, irá ganando amigos y también, como pasa en la vida real, algún que otro enemigo. Encontraréis aventuras fantásticas y aventuras reales, de las que pasan cada día en cualquier colegio, en cualquier trabajo. Creo que es un libro que, aunque está dirigido a niños a partir de nueve años, también puede disfrutar un adulto. No hay ni una sola situación en la que no nos encontremos todavía los que ya tenemos alguna cana en la cabeza, para bien y para mal.

¿Cómo ha sido el proceso de edición?

¡Fantástico! La experiencia está siendo maravillosa. Nos hemos entendido muy bien y todo está yendo sobre la marcha. Creo que es alucinante el contar con un editor, el trabajar con personas profesionales y puedo decir que el cariño con el que hacen su trabajo augura una gran vida a esta editorial, La Topera.

Mantienes una estrecha colaboración con Iñaki Espi, ilustrador habitual de tus trabajos.

¡Sí, claro! ¡Soy megafan!

¿Cómo surgió esa relación?

Verás, nunca me había planteado tener un ilustrador con el que colaborar. Yo escribía y pensaba: “si alguna editorial lo quiere ya pondrán las ilustraciones”. Pero llegó Ethan a mi vida y se me ocurrió poner en mi estado de facebook “¿algún ilustrador?”. Me lo imaginaba con alguna ilustración por medio y la idea me parecía fantástica. La verdad, no pensaba que contestara nadie, básicamente porque cuando lo pides así quien contesta ya sabe que, a no ser que la cosa vaya bien, no va haber recompensa económica y sí mucho trabajo. Mi asombro fue que a los diez minutos un íntimo amigo mio y fotógrafo, Ramón Casamayor, me puso en contacto con un amigo suyo, Iñaki Espi, un ilustrador con currículum. ¡No me lo podía creer!. Sinceramente, cuando creé mi web me dio un poco de vergüenza colgar mi currículum como escritora al lado del suyo. ¡Qué suerte la mía!. ¡Es un gran ilustrador!

¿Hay algo más que nos quieras contar?

Pues sí. Os puedo decir que he sido, y soy, devoradora de libros desde que tengo uso de razón. Algunos leídos cuando no tocaba, y es que mi padre, que es un lector empedernido, tenía la casa llena de libros y yo, que siempre fui una chica alta para mi edad, siempre escogía los libros de la estantería más alta… ¡la que se supone que no debía tocar!. Así, con diez años,  leí El árbol de Guernica, de Luis Catresana, que me dejó realmente impresionada. Es el libro que más me marcó en mi infancia. Debo decir que crecí leyendo Los cinco, Los siete secretos, Los Hollister, que con trece leí El Hobbit y El señor de los Anillos gracias a mi hermano mayor, un apasionado de Tolkien. Mis libros preferidos en la adolescencia fueron La Historia Interminable, Momo y El mecanoscrit del segon origen. Me encantan Sergi Pàmies, Quim Monzó y Albert Espinosa y, también, la saga Potter, Terry Pratchett y cualquier cosa que me hable de fantasía. La literatura épica me apasiona, aunque también leo novela y género negro… ¡me encanta Douglas Preston y su saga Pendergast! Y, evidentemente, ¡me chifla Silvia Márquez!.
¡Un beso!

Proyectos frescos

Antes de nada os quería dar las gracias por vuestra participación en La chica del lunar, que es uno de los proyectos que me ocupa y que sin vosotros no sería posible. Lo planteé como un ejercicio para mí, para obligarme a escribir, ¡y vaya si está funcionando! El hecho de no saber ni yo misma por dónde va a ir exactamente la cosa hasta tener el resultado final de la encuesta semanal -y en la de esta semana la cosa está, de momento, bastante igualada- le da un puntito divertido a la hora de pensar en la historia. Muchas gracias, de verdad, estoy consiguiendo mi propósito y me lo estoy pasando muy bien. Espero que vosotros también.

Dicho esto os pondré al día de alguna otra cosilla que tengo en el tintero. Las pesquisas de un cadáver amnésico, la novela que tengo ahí, a puntito de ponerle el FIN definitivo, está ya en ultimísima fase de revisión. Pronto os hablaré más de ella, que me apetece empezar a compartir algunas cosas, ahora que la historia es la que es y sólo pienso cambiar algunas cuestiones de forma, quizás, pero nada más.

El siguiente proyecto a la cola lo tengo en común con mi mejor amigo de la infancia. No os voy a desvelar gran cosa porque aún está en fase embrionaria la criatura y no tendría mucho sentido explicaros algo que quizás acabe ni pareciéndose al resultado final, que ya sabemos cómo van estas cosas… (de la idea original de las pesquisas queda más bien poco en el manuscrito final). Sí que os puedo decir que me apetece trabajar en un un libro a dos manos, en el que cada uno de nosotros tendrá posibilidad, además, de ir a su rollo en lo estilístico, puesto que se trata de dar dos enfoques distintos a una historia común, que es la que comparten los dos personajes principales. Todo ello sin renunciar al trabajo en equipo que supone coordinar el resto del trabajo. Como, además, mi compañero es un encanto, no veo qué más puedo pedir… ¡Qué ganas de ponerme a ello en serio!

Y por último, otro proyecto que también está aquí mismo, asomando la nariz, esta vez en colaboración con otra amiga (¡qué bonito esto de hacer cosas con los colegas!), ilustradora ella, con la que ya había trabajado en algunos “asuntillos propios” hace algunos años. Su nombre es Teresa Herrero, y se dedica, sobre todo, a la ilustración editorial infantil, aunque también pinta cuadros, hace exposiciones y esas cosas que hacen los pintores. Pasaos por su web si queréis haceros una idea de su estilo, estoy segura de que os gustará. Esta vez, sin embargo, estamos pensando seriamente en sacar los pies del tiesto del ámbito infantil y experimentar un poco con el libro ilustrado para adultos. En ello estamos, ya os contaré por dónde sale al final la cosa.

Y ya os he puesto al día de lo que me ocupa la mente la mayor parte del tiempo (la mayor parte del tiempo que consigo mantenerla ocupada, claro está). Otro día os cuento más.