Archivo de la etiqueta: La falsa metáfora del péndulo de Newton

Lee los primeros capítulos de la nueva novela de Pedro D. Verdugo

¡Eh! Ya os he hablado un par de veces sobre Pedro D. Verdugo en este blog, primero en la reseña que hice de su primera novela, La falsa metáfora del péndulo de Newton, y luego en la entrevista que me concedió la semana pasada. Pues bien: ¡los cuatro primeros capítulos de su nuevo libro están […]

Entrevista a Pedro D. Verdugo, autor de El péndulo de Newton

Hace ya un tiempo os reseñé La falsa metáfora del péndulo de Newton, de Pedro Daniel Verdugo (podéis leerla aquí), escritor al que conocí en la firma de libros de Sant Jordi del año pasado y con el que hice un trueque (yo te doy mi libro, tú me das el tuyo) que para mí fue […]

El nuevo año de Las últimas palabras

¡Hola a todos! Quizás os haya sorprendido la nueva apariencia del blog, completamente diferente de la anterior, pero hacía ya un tiempo que me rondaba la cabeza la idea de hacer un cambio y la toma de otra decisión —que últimamente también revoloteaba a mi alrededor— me ha obligado a hacerlo. ¿Qué decisión? Pues que, tras […]

La falsa metáfora del péndulo de Newton, P.D. Verdugo

Tenía pendiente esta novela, La falsa metáfora del péndulo de Newton, de Pedro Daniel Verdugo, desde el mismo día de Sant Jordi, que fue cuando llegó a mis manos desde las del propio autor. Si seguís este blog quizás os suene su nombre; ya os hablé de él en mi post sobre aquel día y […]

Sant Jordi 2016: firma de #Laspesquisas con Biblioteques de L’Hospitalet

Otro Sant Jordi. Con la tontería, y aunque parezca mentira, éste ya es el segundo de #Laspesquisas; el anterior, cierto, hacía tan poquito que se acababa de presentar (ni una semana de vida tenía la criatura) que casi no había tenido tiempo de aclimatarse a este nuevo mundo fuera de la imprenta (ni yo tampoco). […]

Sant Jordi 2016: firma de Las pesquisas de un cadáver amnésico

Ya está aquí Sant Jordi, como cada año, marcando, para mí, el verdadero inicio de la primavera o, por lo menos, de esa parte de ella en la que, ¡oh, sí, por fin!, puedes descartar el abrigo para salir de paseo y jurar que nuca jamás volverás a sumergirte en semejante riada humana (promesa que […]