La vuelta del torno, Henry James

Captura de pantalla 2016-01-10 a las 21.16.38

Me gusta darme una vuelta de vez en cuando por las webs de las editoriales para ver las novedades y detectar lecturas potencialmente interesantes con las que alimentar mi sempiterna lista de títulos pendientes (o, en su defecto, la pila de libros que se cierne peligrosamente sobre mí, amenazando con sepultarme en cualquier momento, desde mi mesita de noche); fue así como llegué a La vuelta del torno, nueva edición de Libros del Asteroide de este clásico de la novela gótica de Henry James, con cambio de título incluido (quizás conozcáis la obra por Otra vuelta de tuerca, nombre que se le había dado en la mayoría de las ediciones anteriores publicadas por otras editoriales) y una nueva traducción a cargo de Alejandra Devoto, Jackie DeMartino y Carlos Manzano más respetuosa con el estilo propio del autor. Se trata de una novela corta, de 184 páginas, publicada originalmente por entregas en la revista Collier’s Weekly en 1898, que vio su edición en forma de libro a finales de ese mismo año.

Henry James, norteamericano de nacimiento e inglés de adopción, tras vivir en Europa gran parte de su vida, fue evolucionando en su estilo desde uno más sencillo, en origen, al propio de esta obra, con oraciones muy largas y de gran complejidad sintáctica, con gran uso de las subordinadas y matizadas por continuas aposiciones que, pese a aportar una gran cantidad de información adicional, hacen el discurso poco fluido y la lectura complicada, puesto que es fácil perderse en ellas y a menudo requieren una relectura de las últimas líneas para recuperar el hilo de la narración.

La novela arranca con una noche de historias de terror junto al fuego como introducción a la narración de los hechos, escritos por la propia protagonista de los mismos y encontrados por el primer narrador de la obra, que desaparece al comenzar ésta su relato en primera persona. Se trata de una joven institutriz que va a hacerse cargo de unos niños, Flora y Miles, de 6 y 10 años, respectivamente, a una mansión en la campiña inglesa. Aparentemente se trata de un buen trabajo, en un entorno agradable y con unos niños encantadores, sin embargo, la protagonista no tarda en percibir una presencia que amenaza el bienestar de los pequeños. Al hacer partícipe a la señora Grose, ama de llaves de la casa, ésta relaciona enseguida a esas apariciones con el señor Quint y la señorita Jesse, antiguos criado e institutriz, muertos en extrañas circunstancias y envueltos en una turbia relación entre ellos que, quizás, se insinúa, pudiera haber llegado a involucrar a los niños de alguna manera.

Esta insinuación, como la mayoría de los hechos relatados, simplemente hace llegar al lector una serie de impresiones de la narradora sin que éstas lleguen a ser descritas de manera explícita por ella misma. Esta ambigüedad es uno de los rasgos más característicos de la novela, puesto que ni siquiera la aparición de los fantasmas, pese a ser narrada por la institutriz, puede darse por segura; ciñéndonos al texto es imposible saber si los espíritus están realmente allí o si son una invención suya, que sí los ve claramente, y no será hasta la última frase de la novela cuando los hechos nos hagan decantarnos por una u otra opción, aunque, como siempre antes, no deje de tratarse de una deducción por parte del lector a raíz de lo que se desprende como posible causa de ellos; el desenlace dependerá de aquello que el lector quiera creer.

Podéis escuchar lo que dije sobre esta novela en el programa Cuarto Cuarta (Ràdio Ciutat Vela), siguiendo este enlace.

6 comentarios

  1. ¡Madre mía! ¿Cuántas ediciones han hecho ya de ‘Otra vuelta de tuerca’?
    A mi este libro me gustó mucho, sobretodo por el final y como te deja con la duda sobre qué ha ocurrido realmente, creo que como retrato psicológico es una genialidad🙂

    Me gusta

    1. ¡Muchas gracias por tu comentario!
      La verdad es que el final me ha sorprendido, sí, y no sé si preferir un desenlace u otro (lo bueno es que puedo cambiar mi elección siempre que quiera😉 ).

      Me gusta

  2. Y lo del torno… ¿no nos lo explica nadie?

    Me gusta

    1. ¿El cambio de título? Pues no sé; screw puede traducirse tanto por tuerca como por tornillo; supongo que los traductores simplemente se han decantado por esta última opción.

      Me gusta

  3. Para leer una noche de tormenta vaya!!!
    Creo que necesitaríamos varias vidas para leer todo lo que nos gustaría.

    Me gusta

    1. Tranquila, que no da mucho miedo (yo soy muy cobarde y no me costó demasiado dormir😉 ).
      Respecto al tiempo… desgraciadamente, sí.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: