Arrancad las semillas, fusilad a los niños, Kenzaburo Oé

arrancad-las-semillas-fusilad-a-los-nic3b1os

Arrancad las semillas, fusilad a los niños, de Kenzaburo Oé, no es, como podréis imaginar por su título, una novela amable.  Narra la historia de un grupo de chicos de un reformatorio evacuados a una aldea de las montañas durante la Segunda Guerra Mundial. La vida de estos niños dista mucho de ser feliz, por supuesto, pero, quizás, lo más dramático sea que no llega a ser ni siquiera infantil. Obligados a obedecer, por su condición de niños y de reclusos, y a crecer y endurecerse a marchas forzadas para sobreponerse al trato que se les da, sumado al drama personal de cada uno de ellos. Al llegar a la aldea que los recibe se desata una epidemia y son abandonados y encerrados en ella junto con las últimas víctimas de ésta, aún sin enterrar. Aprovechan su libertad dentro del pueblo, del que no pueden escapar, para vivir según sus propias normas, aunque esto no deje de ser una supervivencia bajo la amenaza de la epidemia y de las represalias de los campesinos que los han abandonado en la aldea si intentan salir de ella.

Es un libro que recuerda mucho al William Golding de El señor de las moscas. Un grupo de niños aislados de su entorno habitual, en una isla unos y en una aldea en la montaña los otros, donde tienen que organizarse para sobrevivir sin la supervisión de los adultos. Lo mejor y lo peor del ser humano aparece en las situaciones extremas (a menudo con predominancia de lo peor), obligando a cada uno de ellos a sobreponerse a miedos y límites personales con el único fin de sobrevivir. Sin llegar al extremo de los hechos de la novela de Golding (porque en el caso de Oé la aventura dura menos tiempo, no por otra cosa), en Arrancad las semillas, fusilad a los niños también aparecen los mismos factores en la convivencia de los chicos: la amistad y la solidaridad, el liderazgo, los miedos y la traición. La diferencia con los chicos de la isla es que, en el caso de los de esta novela, la situación que les espera fuera del particular universo que crean durante su reclusión es lo menos parecido a un rescate. El fin de su aventura supone una tragedia más que una salvación.

Cómpralo en Amazon: Arrancad las semillas, fusilad a los niños (Panorama de narrativas)

Anuncios

3 comentarios en “Arrancad las semillas, fusilad a los niños, Kenzaburo Oé

  1. Es un titulo contundente, como de punto final. Si arrancas las semillas ya no nacerá nada y si fusilas a los niños adiós futuro!!!
    Aunque acaben bien, y esta parece que no, las historias de guerras siempre son duras porque aunque sea ficción sabemos que una parte es real.
    Bona setmana,

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s